Parte 4/20
Autor: Dr. Antonio Gúzman Nacoud

Contexto Nacional

Introducción

La creación del sistema de salud en México data de principios del siglo XX, pero fue hasta 1930 que las instituciones públicas recibieron la responsabilidad de coordinar la política de servicios de salud y se establecieron programas de salud pública organizados en forma vertical y operados por las autoridades federales. En 1943 se establece la primera institución de seguridad social para los trabajadores formales de la economía, el IMSS, por estos tiempos  se crea la Secretaria de Salubridad y Asistencia, ahora llamada Secretaría de Salud (SS).

En 1960 se crea el ISSSTE, como la institución de seguridad social que cubriría a los trabajadores del Estado, lo que detonó una serie de esquemas adicionales para cubrir sectores específicos, como los trabajadores de Petróleos Mexicanos (PEMEX). La cobertura de las personas no asalariadas del sector formal, queda en manos de los hospitales públicos administrados por la SSA y después de una descentralización por los Servicios Estatales de Salud (SESA). A principios de la década de los 90´s se crea un programa de lucha contra la pobreza, lo que incluyó el programa IMSS-Solidaridad (actualmente IMSS-oportunidades) que responde a las necesidades principalmente en zonas rurales. Hacia 2004 los esquemas de seguridad social cubrían a cerca del 32% de la población, cifra que ha ido aumentando como se muestra más adelante en la gráfica 5.

La reforma clave del gobierno actual, dentro del marco del Programa Nacional de Salud (PNS) 2001-2006, es el Sistema de Protección Social en Salud (SPSS). Las medidas que ha tomado el gobierno profundizan en el sentido de garantizar la cobertura universal de los servicios de salud. Esta reforma tiene la intención de mejorar los servicios médicos para quienes no están cubiertos por la seguridad social, al inyectar nuevos recursos al sistema y reequilibrar las transferencias financieras del Gobierno Federal a los estados.

Aunque la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos proclama el derecho de cada persona a la protección de la salud, México es uno de los pocos países de la OCDE que aún no ha logrado un alto porcentaje de cobertura. También existen grandes disparidades en la cobertura del aseguramiento, en el gasto público y en las condiciones de salud entre los estados del norte y el sur de la federación, lo que es reflejo de las diferencias en los niveles de desarrollo económico y social, de educación y de problemas epidemiológicos.

Sin embargo, la expansión de las instituciones que ofrecen servicios de salud se ha acompañado por una mejoría notable en las condiciones de la salud de la población mexicana, que se refleja en indicadores clave como la esperanza de vida y la mortalidad infantil. Desde la década de 1940, casi se ha duplicado la esperanza de vida, de 41 a 75 años de edad en 2002 y la mortalidad infantil ha caído de 126 por cada 1,000 nacidos vivos a 21 en 2002[1].

Contenido

Modelo de atención a la salud

En 1980, basándose en diversas experiencias internacionales, la Secretaría de Salud hizo público un modelo de salud que si bien estaba diseñado para población no asegurada, contenía elementos que siguen teniendo vigencia para todo tipo de organización de servicios de salud.

En aquel momento este modelo se definía como “la organización de los servicios dentro de un sistema técnico administrativo, en el cual las partes se apoyen, interrelacionen y dispongan de elementos suficientes y semejantes, y en el que los esfuerzos tengan objetivos y metas comunes y definidas, que respondan a los siguientes requisitos: escalonado en tres niveles de atención; regionalizado con referencia a rangos poblacionales; delimitado de acuerdo con áreas de influencia institucionales, y congruente con la problemática de salud”[2].

Este modelo caracterizó al primer nivel a la atención primaria, incluyendo a la medicina familiar como un concepto integrador y efectivo que respondía a las condiciones sociales del país. Establecía además una determinada configuración para el segundo nivel: hospitales con servicio de medicina interna, pediatría, cirugía, gíneco-obstetricia, otorrinolaringología, oftalmología y dermatología. En el tercer nivel concurrían las restantes especialidades y sus subespecialidades.

Con algunos cambios y ajustes, este modelo ha prevalecido y ha sido sustentado por la OMS. La organización de los servicios de seguridad social de los países de la Unión Europea, que sirvieron de ejemplo para el diseño de los servicios de salud de la Secretaría de Salud en lo general, también adoptaron y adaptaron este mismo modelo.

El Sistema Nacional de Salud

El Sistema Nacional de Salud combina varios esquemas públicos integrados con un extenso mercado privado. El sector público incluye un sistema descentralizado, administrado por los gobiernos federal y estatales y un sistema de seguridad social que cubre a los empleados asalariados del sector formal. En ambos casos, los prestadores de servicios están integrados con las instituciones de financiamiento, cuyos empleados son remunerados a través de sueldo base, en su mayoría, y en menor cantidad son remunerados de acuerdo al número de servicios prestados. El sector privado incluye un mercado poco regulado en el que los usuarios pagan a los prestadores de servicios la mayor parte de las veces directamente de sus bolsillos a precios de mercado, aunque también participan los seguros privados de gastos médicos y seguros privados de salud, que cubren cierta parte del gasto privado en una proporción muy limitada de la población.

Cobertura de los servicios de salud

La cobertura de los servicios de salud en México se considera fragmentada, ya que dentro de su estructura se encuentran diferentes esquemas de aseguramiento y un papel importante de participación del sector privado en la prestación y el financiamiento de los servicios de salud.

Los principales esquemas de cobertura comprenden la seguridad social, los servicios asistenciales y los seguros privados, adicional a estos esquemas, se considera a la población no amparada. En la gráfica 5 se muestran los principales integrantes del Sistema Nacional de Salud, la población cubierta por cada integrante y el porcentaje que representan respecto a la población nacional 2008 (106.7 millones de personas).

Financiamiento del Sistema Nacional de Salud

En comparación con otros países de la OCDE, México dedica una proporción relativamente baja de su PIB al gasto en salud. Como se observó en la gráfica 1 el subtema anterior, México registro 5.9 por ciento de su PIB en 2007 como gastó total en salud, en 2006 el porcentaje del PIB lo situaba entre los países de la Organización que registran las proporciones más bajas y en ese mismo año se ubicaba en niveles inferiores en relación con países latinoamericanos con grados de desarrollo similares, como Argentina, Brasil, Colombia y Costa Rica.

Con base en datos comparativos de la OCDE, los gastos administrativos y de rectoría también parecen ser altos en relación con los estándares de otros países de la Organización, incluso de aquéllos con una estructura federal.

Es importante mencionar que el Gobierno Federal continúa los esfuerzos por aumentar sus aportaciones al gasto en salud, de acuerdo con el Presupuesto de Egresos de la Federación en 2008 se ejercieron recursos por 339 mil 164.9 millones de pesos de 2010 para esta función. Este presupuesto ha ido en aumento hasta 2009, en 2010 se observa un decremento real de 0.1por ciento respecto a 2009, como se muestra en la tabla 3.

De este presupuesto más del 93% es destinado principalmente a 4 ramos, IMSS, SSA, FASSA e ISSSTE, es decir más de 337 miles de millones para 2010 (ver tabla 4).

(cont… 5/20)


[1] Ortiz et. al. (2002). OCDE.

[2] Plan Rector para el Desarrollo y Mejoramiento de la Infraestructura de los Servicios de Salud del ISSSTE, página 25.